Gelatina o Crème brûlée
Que si azúcar o sal, muy dulce, muy salado. Que si es muy simple o muy elaborado, ni tan pro ni tan contra, imposible o posible. ¿Gelatina o Crème brûlée?
En el lugar que me encontrara todos sabían que me encantaba la gelatina, podía comerla en el desayuno, almuerzo, cena, o como postre. En el hospital, en la playa, cuando hace frío o hace calor, donde sea y como sea podía comer gelatina. Era muy fácil de hacer, y no importaba el sabor, siempre lograba sacarme una sonrisa.
Recientemente probé la crème brûlée, que sorpresa tan deliciosa, como un pedacito de cielo flotando sobre un plato. Se te hace agua la boca (cosa que ni la gelatina me produce), pero al ser mucho más elaborada, representaba un problema comerla frecuentemente, sin mencionar que no todos podían prepararla. Pero su sabor era tan exquisito que se adaptaba mejor a mi que la gelatina, al menos eso pensaba de a ratos. Como el día y la noche, así de distintas eran, pero aún así unidas por aspectos en común.
Recientemente probé la crème brûlée, que sorpresa tan deliciosa, como un pedacito de cielo flotando sobre un plato. Se te hace agua la boca (cosa que ni la gelatina me produce), pero al ser mucho más elaborada, representaba un problema comerla frecuentemente, sin mencionar que no todos podían prepararla. Pero su sabor era tan exquisito que se adaptaba mejor a mi que la gelatina, al menos eso pensaba de a ratos. Como el día y la noche, así de distintas eran, pero aún así unidas por aspectos en común.
Quizás te parezca tonto, sólo son postres, pero la historia se repite, y dicen que ocurre a menor escala más frecuentemente de lo que creemos. Tal vez eso era la vida, ¿Gelatina o Crème brûlée?. Te arriesgas al vacío y lo exploras, dejando atrás todo lo que conoces y aprecias, o te quedas en casa preparando gelatina.
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