Serpiente
―¡Que no reencarne, que no reencarne! ― gritaban desde las gradas ―¡Vas derecho al infierno!
Aunque provengo de la vida y me dirijo hacia la muerte, nadie detiene mi recolección de rosas en el camino, y que las espinas me pinchen, mis manos parirán callos. Bienvenidos hijos, su padre está doliente, su dolor se apagará cuando llueva el agua ardiente y el mal del pecho se apague con palmadas en la espalda.
Hijo mío, el sol no brillará por siempre si siguen creciendo rascacielos, ni cielo quedará si las turbinas lo siguen surcando. No sé donde vamos a parar, se acerca el choque, pero acelera que sino me aburro.
―¡Se perderán, cosechas se perderán! ― gritaban desde las gradas ―¡Van derecho al infierno!
―Que el cerdo se coma el trigo, que luego lo matamos y desayunamos huevos con tocino! ― gritan desde las gradas ― Cuando la parca nos llame, mirémonos al espejo y preguntémonos el por que de nuestra desdicha. Que no se cosechen tormentas si relámpagos se siembran, sólo eso pido.
Oh Dios, tómame el pulso que ya ni lo siento, si ya no vivo ni existo, sólo respiro. Vísteme sin ropa, alimenta mi falta de boca y calla mi silencio. Si el día de mañana, los ángeles llegaran a irse, rodéame de demonios, que si no la gano, yo la empato.
"No muerde, no calla, sin sangre no hay arte, nada ni nadie, de nada más"
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