Vaivenes
Parece que a veces te busco sin darme cuenta que te estaba buscando. Como si estoy destinado a llegar a ti, y me esperas en la puerta con los brazos abiertos diciendo "Hogar, dulce hogar". Quizás todo sea parte de un ciclo que nunca termina, tal vez al final Cortázar tenía razón con su “Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.Te encuentro cuando cierro los ojos, cuando me pongo a pensar y terminamos agarrados de la mano. Puede que la respuesta sea que vives bajo mi piel y no lo había notado, o que ya lo había hecho pero no quería admitirlo por miedo.
Capaz cuando estoy viendo mis dedos, no los estoy viendo a ellos sino estoy viendo los tuyos. Admitiré que tu y yo somos uno.
Eres como un terremoto que destruye cada edificio que construyo. Como te enorgullece decirme, al final de tu desastre, "Luego regreso", y me picas el ojo. Como me enorgullece seguir construyendo a pesar de tus vaivenes.
Detesto cuando me susurras al oído, no porque lo hagas, sino porque en ocasiones te escucho por más bajo que hables. Crees que sabes de la vida cuando te pones de pie en el borde de las cosas y las ves pasar, pero tu no estas viviendo. No realmente. Solo eres un turista, un fantasma. Entonces lo ves, lo ves realmente. Y se mete bajo tu piel y vive debajo de ti, y no hay escape, no hay nada que hacer.
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