Dulce
La reunión fue convocada en el centro, para asistir luego del almuerzo, mas poca gente tenía los nervios para comer en momentos como este. Los jefes de familia preocupados por los más pequeños, las madres preocupadas por sus hijos, los hombres preocupados por sus mujeres. La inquietud se arrastraba ansiosa.
La tensión y el pánico que tan evidentemente se hacían notar en los rostros de los demás eran causados por la reciente desaparición de algunos miembros de la comunidad. Dichas desapariciones habían ocurrido en el pasado, los ancianos contaban historias que hablaban de una serie de eventos sobrenaturales que acabaron con la vida de antiguos compañeros hace algunos años ya. Vidas que no regresarán, y todo parecía indicar que esto estaba ocurriendo nuevamente.
Rodeado por todos se encontraba nuestro líder, acompañado de sus colegas más cercanos, mientras explicaba como nuestro Dios nos estaba poniendo a prueba.
— Así como creó nuestro mundo y nos brinda comida cuando la necesitamos — decía —, todo ha de tener un motivo. Todos hemos visto como aparece el alimento en lugares donde antes nada había, así como todos hemos sabido de la muerte de muchos de nuestros amigos, cuando hemos encontrado sus cuerpos a plena luz; algunos hemos pasado por esos momentos donde simplemente nunca regresan a casa nuestros compañeros, dejando madres, hijos, esposas, y familiares a la merced del dolor y del luto de su partida. En momentos como estos necesitamos tener fe, y recordar que el plan de Dios es perfecto, no debemos desviarnos del camino del señor. Así como nuestro creador nos trajo a este mundo, nos despoja del mismo.
— Así como creó nuestro mundo y nos brinda comida cuando la necesitamos — decía —, todo ha de tener un motivo. Todos hemos visto como aparece el alimento en lugares donde antes nada había, así como todos hemos sabido de la muerte de muchos de nuestros amigos, cuando hemos encontrado sus cuerpos a plena luz; algunos hemos pasado por esos momentos donde simplemente nunca regresan a casa nuestros compañeros, dejando madres, hijos, esposas, y familiares a la merced del dolor y del luto de su partida. En momentos como estos necesitamos tener fe, y recordar que el plan de Dios es perfecto, no debemos desviarnos del camino del señor. Así como nuestro creador nos trajo a este mundo, nos despoja del mismo.
Los rumores han ido circulando desde el inicio de nuestros días, sobre la existencia de otros seres, inteligencias más avanzadas, y la inminente verdad de que las cosas no son como parecen. Muchas palabras sacrílegas han forrado los muros del pensamiento, muchos cuestionan la existencia de Dios, y comentan que la aparición de nuestra comida y las desapariciones sólo son producto de nuestra falta de perspectiva en algunos asuntos. Tal vez no lo sepamos todo, tal vez no se puede resumir la vida en la existencia de un Dios que todo lo provee y todo lo creó.
— No sabemos el por qué de todas las cosas, pero ha de ser una cuestión de Dios — murmuraban —, no existe otra explicación.
Así continuó el día en la colonia de hormigas, mientras en las afueras, un niño recogía su chupeta roja llena de pequeños puntos negros moviéndose desesperados.
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