Descenso
Es como cuando empiezas, y todo marcha bien, nada está fuera de balance, todo está perfectamente ajustado. Y con el tiempo comienzan a surgir los arreglos, ajustes tratando de balancear lo que se suponía estaba balanceado. Es como un síndrome, una espiral eterna que te atrapa sin darte cuenta. Sólo sabes que una vez que estás dentro, mientras más tiempo pasa, más te hunde.
La clave es mantenerse a flote, volver a arriba y no frustrarse por el descenso, ni preguntarse ¿por qué descendemos?¿se podrá dejar de descender?
Me canso de descender, de pensar que todo está bien, y de repente algo sale mal, luego otra cosa, y luego otra... Y mientras más peleas, más te hundes. No hay escapatoria, no hay adonde ir, sólo contienes la respiración y esperas que el aire te baste para poder subir.
Estoy cansado del descenso pero no del océano, y es irónico, pero quizás en el fondo no sabemos que queremos, o donde estamos. Tal vez a donde sea que vayamos nos encontraremos con el descenso, y tendremos que aprender a abrazarlo.
Lea más en:
Atemporal
Ficar Viajando
Rasgando el papel
Lea más en:
Atemporal
Ficar Viajando
Rasgando el papel


Comentarios
Publicar un comentario