Carta

Jueves 13 de Noviembre de 2014.
Para Ellie.


Hoy fue un día emocionante, tras una lluviosa noche, sufrí un pequeño colapso cuando noté que mi diario, que se encontraba junto a la ventana, se había mojado completamente, y ahora totalmente destruido se hallaba. En él tenía escritas cientos de páginas llenas de alegrías, tristezas, soledad y desamor, cientos de páginas que hablaban de ti, gritaban tu nombre a los cuatro vientos.


Por un momento sentí un vacío que me recorría todo el cuerpo, sentí que se habían perdido cientos de recuerdos, cientos de historias y anécdotas que, aunque no había tenido la oportunidad de releer últimamente, significaban mucho para mi. Es extraño como miles de palabras escritas en hojas pueden representar tanto para alguien, y aún así la lluvia las transformó y sólo queda su ausencia.

Mantuve todas esas oraciones en esas páginas para recordar el tiempo en que el dolor que sentía era tan inmenso, que tenía que escribir para que doliera menos. Sin embargo, mi cuerpo encontraba la forma de seguir adelante. El dolor del alma era tan gigante, que podría tratar de ahogarlo con toda el agua del océano y aún así no estaría ni cerca de extinguirlo. No podía pensar, no podía dormir, tenía que pasar el día hablándome a mi mismo de ti.

Cuando alguien me decía que te había visto, yo trataba de mirar fijamente a sus ojos para tratar de obtener tu reflejo. Era una realidad, toda mi existencia, mis palabras, mis pensamientos, pasaban por ti y luego entraban a mi mente.

"Si amas, sufres, si no amas, enfermas". Freud.

Un simple mortal que convirtió a una persona en su oxígeno. Pero luego de que perdí todos los recuerdos... tus recuerdos, de esas páginas, sólo quedan rastros en mi mente, que con el paso del tiempo irán borrando tu existencia. No sé si sea algo bueno, probablemente no, pero por ahora me siento emocionado.

"Pienso  que todos somos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero no miran". José Saramago

Comentarios

Entradas populares