Tu Ausencia

Tu ausencia es recurrente, perpetua creadora de vacíos permanentes. No paro de preguntarme si se puede amar a un espíritu tan ausente, tan fugaz y tan poco cálido. Una sombra, un objeto llano y sin forma que sólo mantiene su vida por las propias fantasías de mi mente. Demandando atención y compromiso, cuando dichas ofrendas son las que tu menos ofreces. Es irónico corresponderte, no sé si sea posible o tan siquiera viable, sólo sé que lo deseo como el sol quisiera entrecruzarse con la luna.  

Tu presencia es lejana y constante, pero a la vez brillante. Monótono se vuelve el tiempo al observarte, y quizás un poco mágico en alguno que otro instante. Levantaré mi copa y ofreceré un brindis en honor a tu frialdad, que con el paso del tiempo se volverá el objeto del que más te arrepientas, por haber alejado a tantos y tantas... Aunque, y tal vez sea mi error, estaré feliz de estar ahí presente para ayudarte a colgarlo en la pared y que te vanaglories de tal proeza.

Seguiré aprendiendo lenguas, buscando métodos, ideando estrategias para lograr atarle un lazo a tu ausencia y acercarte. Deberías saber ya que las travesías no son aventuras si se recorren en solitario.

Comentarios

Entradas populares